20150706

Plexuspace

Llevaba siete días trabajando en aquel cuento y aún no lo podía terminar. El final era lo que más me costaba. Llevaba también varias semanas durmiendo poco, estresado por los últimos exámenes del primer semestre de la universidad, tomando dos litros de café y dos litros de Coca-Cola de lunes a viernes, entre las 9am y las 11pm, con escasas comidas. En ese momento, por fortuna, ya transcurría mi sexto día de vacaciones aunque tenía cinco horas pegado al monitor, peleando con el final de ese cuento. Eran las 4am. Las apenas tres páginas de extensión que casi me sabía de memoria ya me causaban dolor de cabeza. La historia era un poco disparatada pero le tenía confianza. En ella, un tipo anónimo salía de su casa para dar un paseo y antes de llegar a media calle su cuerpo se hinchaba, se volvía redondo y de la nada se convertía en un ojo gigantesco que despegaba a gran velocidad hacia el espacio exterior. Desde allá, el tipo, acostumbrándose a su nueva condición, disfrutaba viendo y espiando todo cuanto podía ver y espiar a través de sus superpoderes galácticos, sediento de información. Entonces, en tres o cuatro párrafos, reflexionaba sobre sus observaciones y de vez en cuando se burlaba de la sociedad y de sus terrenales criaturas. Básicamente de eso se trataba. El final estaba difícil. Lo que más me desesperaba era que algunos sucesos habían cambiado varias veces para poder dirigirse a un desenlace un poco más cuajado pero sin éxito. Mi taza de café llevaba horas vacía aunque yo seguía haciendo el ademán de dar el último sorbo de manera automática, como un tic nervioso. En esos momentos aún vivía en casa de mis padres y su hora de dormir comenzaba minutos antes de la medianoche. Los ronquidos de mi padre siempre me habían molestado y en esa situación de bloqueo creativo parecía que me contabilizaban el tiempo como un reloj atragantando sus fuelles en la habitación del fondo. No pude más. Apagué la computadora y fui a la cocina por un vaso de agua. El refrigerador chirriaba bajo la luz amarillenta. El agua estaba enrarecida. El ambiente estaba enrarecido. Regresé a la habitación y me metí a la cama. Cerré los ojos por trámite, pues sabía que el sueño tardaría en llegar, sobre todo si las posibilidades de una conclusión satisfactoria seguían dándome vueltas en la cabeza. La situación comenzó a volverse insoportable. Dentro de mis ojos cerrados seguía viendo el monitor encendido; seguía viendo al tipo que se hinchaba y desgarraba su ropa para elevarse; seguía viendo al ojo supremo que nos miraba a todos desde arriba. Pasaron veinte minutos de estar revolviéndome cuando de repente algo adentro de mi pecho se rompió y derramó su contenido helado por todas mis entrañas. Abrí los ojos de golpe. Aquella sustancia derramada estaba congelando mis músculos con una velocidad increíble. Me levanté como pude, sudando y respirando el hielo. Fui hacia la cocina atravesando el pasillo giratorio. Busqué el vaso de agua que había dejado a la mitad pero el vaso ya no estaba, en su lugar había un objeto extraño que no reconocí y que no se parecía a nada que hubiese visto antes. El refrigerador tampoco hacía su peculiar sonido, sino que fue sustituido por un aparato igual de extraño que emitía vibraciones que no supe interpretar. Todos los elementos de la cocina que colgaban de las paredes me parecieron irreconocibles y amenazantes. Los ronquidos de mi padre ya no eran de mi padre, ahora eran los ronquidos de un animal ajeno con las vías respiratorias obstruidas, luchando por llevar oxígeno a sus células para convertirlo en bióxido de carbono. Desconocí las características humanas de mi padre. No pude comprender nada. Estaba dando vueltas y apenas podía seguir en pie. Atravesé la sala a oscuras y me asomé por la ventana. Sentí que en cualquier momento iba a hincharme y a subir sin frenos al espacio. El miedo era horrible. Ya no quería saber el final de ese cuento, sólo me interesaba estar en la Tierra, con lo que conocía pero que se había ido. Vi la calle vacía y me pareció diferente, angustiosa. Sentí que me estaba separando del mundo y que los pies vacilaban entre el suelo y el aire y que en cualquier momento me convertiría para siempre en algo que no era. Pero de pronto, miré una de las plantas colgantes que estaban sobre el patio y de alguna forma inexplicable eso me detuvo un poco. Me quedé viendo detenidamente su estructura, la forma de las hojas, la simetría de sus tejidos y me pareció que eso era lo único que podía comprender en aquel momento. No sabía cuál era el mensaje, si es que hubiera alguno, pero la simple sensación de que podía comprender algo, asir algo con la mente en medio de tanto caos, tranquilizó poco a poco mi respiración. Pensé en la belleza, sólo en la belleza de esa planta, su geometría, su configuración natural, su delicada presencia. El calor volvía a mi cuerpo y mis músculos se iban descongelando. Quizás habían transcurrido unos diez minutos desde que abandoné la cama pero a mí me parecía una inmensidad de tiempo. Si dejaba de mirar la planta, el frío y la sensación aérea regresaban, así que me quedé ahí un largo rato. No supe en qué momento una criatura desconocida, que supuse era mi madre, se levantó al baño y me encontró descalzo, hipnotizado en la ventana. Me invitó a volver a mi cama pero le dije que no. Su adormilamiento fue más profundo que sus ganas de cuestionarme y regresó al cuarto. Yo aún sentía que no podía pensar ni moverme con tanta libertad y estuve ahí hasta el amanecer. Decidí no volver a aquel cuento que casi me vuela la cabeza. Al menos no en lo que restaba de las vacaciones. Como era de esperarse, toda la mañana y la tarde las pasé fatal por la falta de sueño y los recurrentes episodios de angustia que me provocaba recordar la madrugada. Fueron días complicados por el temor de convertirme en el propio personaje de mi cuento que aún no sabía cómo acabaría. El diagnóstico médico, que no se hizo esperar, concluyó que lo que me aquejaba era un trastorno de ansiedad con crisis de angustia auspiciado, en esa ocasión, por el dolor filosófico de las grandes preguntas. Normal, nada que no hubiera sentido alguien a los 20 años; nada que no pudiera detonarse a esas edades, en esta realidad. El cuento era sólo un pretexto para preguntarme, para cuestionar el futuro, para ponerme a prueba, para desear conocerlo todo, para enfrentar el vacío. Caí en la cuenta de que muchas veces resulta pretencioso creer que sabemos de qué manera terminarán las cosas. Incluso una historia no tiene la obligación de redondearse o girar la tuerca o noquear a su espectador con sentencias y podría quedarse así, tan abierta como empezó. A las pocas semanas decidí volver a la computadora para saldar mi deuda. Después de muchos replanteos, las tres páginas a interlineado sencillo se convirtieron en sólo media cuartilla. Un cuento breve, casi una microficción, sólo lo necesario. Sobra decir que me cuesta mucho escoger los finales y por eso tampoco sé muy bien cómo terminar este texto. Aproximarme al final es aproximarme más a la incertidumbre de lo que viene que a la certidumbre de lo que fue. ¿Cómo empezar algo, cómo enfrentarlo? ¿Cómo terminar algo, cómo saber que llegó el momento? ¿Cómo saber lo que vendrá después? Las clásicas preguntas que podrían reventar la bomba de nitrógeno del pecho. Tal vez lo mejor sea pensar en la belleza de aquella planta, en la belleza en general: el proceso de construcción de las cosas. El mismo fundamento que articula un árbol, articula un rostro, un texto. Unidad sobre unidad, partícula sobre partícula. Pensar en eso que nos aterrice para evitar lanzarnos al vacío. Como dice el poeta chileno Raúl Zurita, en el inicio de su desgarrador Purgatorio, “La vida es hermosa, incluso ahora”. Hasta el momento, ese anclaje en el mundo ha funcionado.

Este texto apareció en el #005 de TRAVEN Fanzine. Agradezco a sus editores la libertad para volver a publicarlo.

20140107

Sobre la escritura

Escribir es darse casa, y a la vez, alejarse de ella. Otorgarse un sitio en el mundo para desprenderse de él. Abandonarse a la posibilidad infinita de la página en blanco. Se escribe de lo que no se sabe o no se tiene como una manera de saber y tener, o de lo que se sabe y se tiene, como una manera de reiterar. Escribir es desprenderse de lo innegable, permanecer un poco más, arrojar extensiones: huellas que dibujan caminos o tentáculos que se proyectan más allá del cuerpo y de la voz. Escribir es vaciar el recipiente que indudablemente volverá a llenarse. Expandirse porque no se cabe más en el molde del cuerpo. La escritura deja sobre el escritorio cuerpos desnudos, pedazos de entraña. Escribir por escribir no es difícil, lo difícil es enfrentarse a las primeras palabras, al temor de saber que aún somos capaces de escribir terriblemente, o a enfrentarse al ‘verdadero yo’ debajo de las máscaras. Después las palabras surgen solas, sin el esfuerzo del émbolo presionando la tinta obligándola a construir desde el vacío. Y así, uno se deja arrastrar por esa sensación fluvial. Escribir es encarar constantemente al enemigo que es nuestro propio silencio. Escribir es ganar breves y constantes batallas.

Este texto fue publicado como prólogo del número 21 de la revista digital [Radiador] Magazine (www.radiadormagazine.com)

20130515

Sobre el Slam de Poesía

Hace poco alguien me preguntó mi opinión acerca de los Slams de Poesía. 

Como algunos sabrán, el slam de poesía es una competencia donde los concursantes leen o recitan de memoria un texto de creación propia, que no exceda los tres minutos, sin hacer uso de elementos musicales o de atuendo más allá de la voz y el cuerpo mismo; un jurado integrado (la mayoría de las veces) por gente del público decide las calificaciones de cada uno hasta que al final se obtiene al ganador. Básicamente esa es su estructura, con pequeñas variaciones según el caso. 

Mis primeras lecturas en público sucedieron gracias a los slams, sobre todo, a los que conducía el poeta de Arizona Logan Phillips en conjunto con otros poetas que ahora no recuerdo, en el extinto bar ‘Red Fly’ de la colonia Roma, por los años 2006 y 2007. He de decir que siempre esperaba ansioso a que llegara ese día, una vez al mes, durante todo el año. Ahí pude conocer gente que estaba haciendo lo mismo que yo (escribiendo, lanzándose al paredón) y también hacer el ejercicio de la lectura pública que permite descubrir las capacidades del propio texto. En fin. Hice amigos, corregí mis poemas, agarré fiesta, la pasé bien. 

Los slams están abiertos a cualquiera que utilice la oralidad o la palabra escrita como medio de expresión artística, por lo tanto, participan desde poetas hasta raperos, hip-hoperos, palabreros, performanceros, uno que otro trovador, etcétera. No sé a qué se debía (época, zona, casualidad) pero curiosamente al ‘Red Fly’ iban más poetas (aquéllos que sin mucho movimiento leían con una actitud “austera”) que los de alguna otra disciplina. 

Llegado el día, desde temprano imprimía mis poemas, los ensayaba dos o tres veces (aunque nunca los memorizaba) y para salir de casa vestía una gabardina negra que me hacía sentir ad hoc con el momento, pues en mi imaginación y en las películas, así se vestían los poetas ‘malditos’. 

Con todo esto, reconozco que gracias a los slams pude enfrentarme por primera vez a un público numeroso que prestaba atención a lo que estaba diciendo; también pude conocer múltiples escrituras y posibilidades y además, pasar un buen rato bebiendo y escuchando poesía. 

Volviendo a la pregunta inicial, no sé si sea por el tiempo o por un cambio de perspectiva pero ahora veo las cosas diferentes. Pienso que el slam es una plataforma, un medio para conocer la producción poética, performática y oral que se está generando, de eso no queda duda. El número de asistentes (tanto público como participantes) ha crecido, hay más disposición por asistir a escuchar o a concursar y esa es una batalla que se ha ganado a pulso. La presencia de otras disciplinas aumentó desde hace seis o siete años a la fecha; sin embargo, a pesar del logro que eso significa, también ha provocado ciertas reacciones con las que ya me es difícil concordar. 

En ocasiones creo que el slam se vuelve un show (esto no es despectivo, siempre ha sido un show en el buen sentido de la palabra) no efectivo sino efectista, que trata de ‘agradar’ al público y al jurado con juegos o artificios que van más allá de lo que se está diciendo. Según los organizadores, el más importante de los puntos a calificar es la calidad del texto, y en caso de que haya performance (sin elementos externos), su buena ejecución. Hay veces en las que percibo exageración, gritos, desgarraduras verbales y otros recursos que más que conectarse con el contenido nos distraen de él o lo debilitan. Cosas así me hacen pensar que se trata de una competencia de decibeles, de ver quién grita más fuerte o quién hace la pantomima más estrambótica. No quiero sonar viejo pero ‘antes no había eso’ (o no me tocó verlo), y creo que no lo había simplemente porque no era necesario. Ahora, esa necesidad tal vez existe debido a las tantas y posibles manifestaciones contra las cuales se compite (rap, poesía convencional, performance, canto, improvisación) y uno debe utilizar todo lo que tenga disponible para no quedarse atrás, para aspirar al premio. Los textos simples, aunque sean buenos, se ven opacados por la faramalla por la simple razón de que el público va predispuesto a ver un ‘show de talentos’. En cuanto a los participantes, varios de ellos afirman que no van para ganar sino sólo para participar, y puede ser cierto pero admitámoslo, es imposible no sentir orgullo cuando calificamos para la siguiente ronda como también es imposible no sentir decepción cuando nos descalifican a la primera, por lo tanto, aquél que concursa se esfuerza por ‘superar’ a los otros, y si no, no participaría en una competencia, le sentarían mejor las lecturas de micrófono abierto que incluso son más abundantes que los slams.

La mezcla de tantas disciplinas en efecto enriquecen la experiencia del concurso y la vuelven más dinámica pero ¿y qué hay de los jueces? ¿qué van a evaluar? ¿cuáles serán sus criterios? Ellos están frente a una mezcla de elementos de características diferentes y los parámetros de evaluación se vuelven inciertos y arbitrarios. Y al final, casi siempre he visto cómo termina ganando aquél que se robó el corazón de los jueces (más que el del público) aunque no haya tenido el mejor texto, lo que sugiere que el estado anímico del jurado se vuelve un gigantesco ‘dedazo’ para señalar al ganador. ¿La buena preparación entonces ya es un elemento secundario? O quizá sólo me ha tocado la mala suerte de asistir a esos donde gana la simpatía superficial. Pienso que el slam no debería ser la versión del concurso “rey o reina de la primavera” de las letras. Y es que el texto que antes ganaba porque se sostenía por sí solo, ahora es desplazado por los elementos que lo disfrazan superponiendo, sin unificar.

Hay veces en que el jurado o los organizadores le dejan la última decisión al público (mediante votos o aplausos) sobre todo cuando hay empates, pero a fin de cuentas se elige de entre dos o tres preseleccionados y no hay demasiado margen de movimiento. Olvidaba decir que una característica del slam es que el público tiene el derecho de abuchear al jurado cuando no está de acuerdo en las calificaciones que emite, con el objetivo de ejercer ‘presión social’ y tratar de influir de manera indirecta en las decisiones. A veces funciona, a veces no.

Por eso ya tiene un buen rato que no participo en un slam, se me quitaron las ganas, nada más asisto de espectador y muy de vez en cuando, si hay bebida gratis. No se piense que estoy en contra, sólo creo que puede ser un arma de dos filos poner a competir a gente de tantas disciplinas, pues aunque la voz siempre sea la voz, los soportes que la apoyan sí tienen contrastes y diferencias marcadas. No está en mí la decisión de reconfigurar sus estructuras, pero si en mí estuviera, en cuanto a competencia me parecería más equitativo que fuera de raperos vs raperos, poetas vs poetas, performanceros vs performanceros y así sucesivamente, aunque sí, le quitaría dinamismo. O también podría funcionar tal como está sólo que sin la premiación excluyente, o todos ganan o nadie gana. Ay, ese volátil acto de juzgar. 

Si alguien me da la razón o no, no importa, de todos modos seguiremos siendo amigos, ¿cierto? Entonces, aquí está mi respuesta, esto pienso de los actuales Slams de Poesía.

20120622

Ciertos papeles

Hoy compré un libro de Valeria Luiselli. Estaba firmado. Esto llamó mi atención, sobre todo, porque no es muy común encontrar libros firmados por el autor y menos en las grandes librerías. Creo que es un evento afortunado tratándose de quien sea. Una firma en un libro es un buen gesto, algo que le da más calidez a la obra porque representa un contacto más cercano y tangible con el autor. Lo hace concreto, persona real. A eso me refiero con calidez, a la cercanía, al implícito apretón de manos. También, considero más afortunado el encuentro ya que la situación que me llevó hasta él se desarrolló de una forma muy precisa:

Mientras regresaba del trabajo caminando por las calles de la colonia Condesa, el comienzo de un digno aguacero me hizo buscar refugio de inmediato. Por fortuna estaba a pocas calles de Tamaulipas, donde está la librería Rosario Castellanos del FCE. Fue demasiado predecible la elección de mi refugio. Entré y con toda calma recorrí los estantes de literatura mexicana sin tomar nada. Di vueltas por varios minutos y cuando sentí que ya podía irme, vi un último estante con varios libros de lomo rojo fosforescente que hacían ‘ruido’ entre tanta solemnidad. Serían unos quince de los cuales sólo cuatro no tenían plástico. Al azar tomé el segundo y lo abrí a la manera rápida para hojear: de la mitad hacia el final. Se trataba de un libro de ensayos, bien ordenado, amable, sin contratiempos. Sólo hasta el momento de buscar la página legal, me encontré en la segunda hoja una breve y cordial dedicatoria firmada por su autora, Valeria Luiselli, en Tacubaya 2010. Ahí se desplegaron todo tipo de preguntas y curiosidades que me entretuvieron un rato: ¿Qué hace este libro aquí? ¿Cómo ha sobrevivido todo este tiempo? ¿Su dueño se preguntará en dónde está? ¿Será una broma? Revisé los tres libros abiertos restantes: nada, las hojas limpias. Tampoco era una firma impresa. Me sentí afortunado aunque no hubiera leído anteriormente nada de Valeria y apenas la conociera por textos en revistas y comentarios de algunos conocidos. Ese libro era para alguien, o había sido de alguien, y quizá por error estaba ahí, por descuido. Se notaba ligeramente usado pero no tanto. Como si lo hubieran leído una sola vez y en un par de días. También pudo estar guardado o nunca haber llegado a su destino. Estuve unos minutos con esas preguntas sin decidir las respuestas. También sentí que era una señal para llevarlo a riesgo de no tomar un par de cervezas el fin de semana. Supuse que después de eso no podía dejarlo en su sitio e irme como si nada. Entonces lo compré.

Pienso en las analogías, en las posibles historias alternas. Inevitablemente recuerdo la época en que trabajaba en una librería de viejo y que cuando la gente donaba o vendía cajas llenas de libros yo encontraba en ellos dedicatorias, separadores, postales, cartas del tarot. En pocas ocasiones firmados por un autor desconocido a excepción de cuando encontré las firmas de Elena Poniatowska y Octavio Paz. Pero en esta ocasión la variante es que no fue en una librería de usados, sino en el Fondo de Cultura Económica con todo y su etiqueta de precio. Claro que también existe la posibilidad de que sea una firma falsa pero ya es querer complicar las cosas demasiado. Además, por el breve curso de grafología que tomé hace unos años en la UNAM, deduzco que es altísima la probabilidad de que la letra pertenezca a una mujer entre los veinte y los treinta años, de buen carácter y generosidad, aunque por el tipo de pluma que utilizó deja correr mucha tinta y algunos rasgos se vuelven más brumosos. Pero la imagen general ahí está.

Ahora que tengo el libro de alguien más (a quien estaba dedicado), creo que de algún modo claramente romántico, la dedicatoria también va para mí. No importa con qué frecuencia se encuentren estos detalles pero siempre es un gusto y siempre son un mensaje difícil de atinar. Quizá éste sencillamente diga “debes leer el libro” o “debes escribir un post al respecto porque tu blog está muy olvidado”. No lo sé. Por lo tanto haré ambas cosas y de una vez, les paso el dato: LUISELLI, Valeria. Papeles falsos, Sexto Piso, 2010.


20120619

Zombie Zuperstar

1.- Zombie eres y en zombie te convertirás.

2.- Al que nace para zombie del cielo le cae la tele.

3.- En boca de zombie entran moscas.

4.- El buen zombie donde quiera apesta.

5.- El que con zombies anda, a enajenar(se) enseña.

6.- El hábito hace al zombie.

7.- Al mal zombie darle prisa.

8.- Muerto el hombre, el zombie es rey.

9.- Zombie que nace torcido jamás su mente humaniza.

10.- Dime con qué zombie andas y te diré qué zombie eres.

11.- U zombie al día, la llave de la agonía.

12.- No hay telenovela que dure cien años ni zombie que la resista.

13.- No hay peor zombie que el que no quiere leer.

14.- En tierra de zombies la tele es rey.

15.- El zombie siempre tiene la razón.

16.- Al zombie, pan y circo.

20110506

(((...irradiación...)))

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//////79dergh2j4 fsdfg870000035kyty584 //////..........
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............ transmisión entrante.........tsssssss
tsssssssssssssssss...........
.....tsssss....
01100
000100000....                 ...........Comprimido Estridentista.........
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Mi locura no está en los presupuestos. La verdad no acontece ni sucede nunca fuera de nosotros. 871-9°°°°°°°80//4B12.....La verdad estética es tan sólo un estado de emoción incoercible desenrrollado en un plano extrabasal de equivalencia integralista. ///////00jhsriufdsv1.......°°°°° Es preciso crear, y no copiar.
tssssssss....tsssssssssssssssss
tsssss..............................
Toda técnica de arte está destinada a llenar una función espiritual en un momento determinado.
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/..........tsssssssss..............tssssssssssss65465grwsdgt564
"Un automóvil en movimiento es más bello que la Victoria de Samotracia".//jhku°°°°198410000.......mi apasionamiento decisivo por las máquinas de escribir.
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°°°°%%%%%%        ..........................000000000ºººººººººººººº987451-541654/1685/651
Es necesario exaltar en todos los tonos estridentes de nuestro diapasón propagandista, la belleza actualista de las máquinas, de los puentes gímnicos reciamente extendidos sobre las vertientes por músculos de acero, el humo de las fábricas, las emociones cubistas de los grandes trasatlánticos con humeantes chimeneas de rojo y negro, anclados horoscópicamente junto a los muelles efervescentes y congestionados, el régimen industrialista de las grandes ciudades palpitantes, las blusas [sic] azules de los obreros explosivos en esta hora emocionante y conmovida.
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/tsssssssssssssss.....
¡Chopin a la silla eléctrica!°°°°°°°//°°iou-yuwedg-kjwnfv°°°° Perpetuemos nuestro crímen en el melancolismo trasnochado de los "Nocturnos", y proclamemos, sincrónicamente, la aristocracia de la gasolina. El humo azul de los tubos de escape, que huele a modernidad y a dinamismo, tiene, equivalentemente, el mismo valor emocional que las venas adorables de nuestras correlativas y exquisitas actualistas.
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Todo tiembla. Se amplían mis sensaciones. La penúltima fachada se me viene encima.
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tsssssssssssssss...
Hagamos una síntesis quintaesencial y depuradora de todas las tendencias florecidas en el plano máximo de nuestra moderna exaltación iluminada y epatante, no por un falso deseo conciliatorio - sincretismo - sino por una rigurosa convicción estética y de urgencia espiritual.
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El hombre no es un mecanismo de relojería nivelado y sistemático. La emoción sincera es una forma de suprema arbitrariedad y desorden específico.
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tsssssssssssss....
ºººººººTodos los ojos se han anegado de aluminio, y aquella señorita distraída, se pasea superficialmente sobre los anuncios laterales......./9879841/tssss... la crisantema eléctrica se despetala en niveles mercuriales000°°°00.....los vecinos inciensan gasolina/8198-894tsssss... mis dedos abstraídos se diluyen en el humo.
/%%/897151900000000°°°°°°°°°°°°
Cosmopoliticémonos. Ya no es posible tenerse en capítulos convencionales de arte nacional.8189783213841519854189798....sobre los rascacielos, esos maravillosos rascacielos tan vituperados por todo el mundo, hay nubes dromedarias, y entre sus tejidos musculares se conmueve el ascensor eléctrico.%&5&%6%tsssss....tsssss....Y sobre las paralelas del gimnasio al aire libre, las locomotoras se atragantan de kilómetros. Vapores que humean hacia la ausencia.
°°°°°tssssss......&%01111111111.........................../
////ººººººººººººº.........Hacer arte con elementos propios y congénitos fecundados en su propio ambiente. No reintegrar valores, sino crearlos totalmente, y así mismo, destruir todas esas teorías equivocadamente modernas, falsas por interpretativas%98198(5465)--68468-54ºº hacer poesía pura, suprimiendo todo elemento extraño y desnaturalizado tsssssssssssssssbrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.....23198784/ un arte nuevo requiere de una sintaxis nueva.
(564651)-9871-654123-645jkjlhsddfsj/ak-l-jljkdf
tssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Todo el mundo, allí, quieto, iluminado maravillosamente en el vértice estupendo del minuto presente; atalayado en el prodigio de su emoción inconfundible y única y sensorialmente electrolizado en el "yo" superatista, vertical sobre el instante meridiano, siempre el mismo y renovado siempre. %&%&%%%%%tsssssbrrrrrrrr.............ººººº---ººººººººNuestro egoísmo es ya superlativo; nuestra convicción, inquebrantable.
brrrrrrrrr....
brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr0111111111111100000000000086789-74/564/jhgrs/rds---
una fuerza radical opuesta contra el conservatismo solidario de una colectividad anquilosada.
////como Zaratustra nos hemos librado de la pesadez, nos hemos sacudido los prejuicios.%_%87321ejuyrds/-ººº escupid la cabeza calva de los cretinos, y mientras que todo el mundo, que sigue fuera del eje, se contempla esféricamente atónito con las manos retorcidas, yo, gloriosamente aislado, me ilumino en la maravillosa incandescencia de mis nervios eléctricos.
II
+945+979874-9876545616845-894561156/685168             (((AFIRMEMOS)))
%Un profundo desdén hacia la ranciolatría ideológica de algunos valores funcionales.
%La posibilidad de un arte nuevo, juvenil, entusiasta y palpitante, estructuralizado novidimensionalmente, superponiendo nuestra recia inquietud espiritual, al esfuerzo regresivo de los manicomios coordinados.
%La exaltación del tematismo sugerente de las máquinas brrrrrrrr....vivir emocionalmente. Palpitar con la hélice del tiempo. Ponerse en marcha hacia el futuro.
%La justificación de una necesidad espiritual contemporánea. Que la poesía sea poesía de verdad, no babosadas..tssssss....tsssssss....la poesía, una explicación sucesiva de fenómenos ideológicos, por medio de imágenes equivalentistas orquestalmente sistematizadas.
%654561654fyk4jl864561e4df-----7hr5f5400000ººººººººº
ttssssssss......tssssssssssssssssssssssss
564654-876541-87-65416-57Hay que rebelarse contra el mandato de los muertos.
jhwefff/ghb654/rfgd%%El cliché es la soga de las ideas.
jlwei----.............wººººººº ante la gloriosa cruz de un aeroplano, los pegasos tienen que descender vergonzantes a los pesebres burocráticos.                 ///////////////////////////////////////
Y nada de sentimentalismos. Evitar la ruindad de todas las trivialidades.
jhkjnjbnkj(kjhbkls-d-nvflk6546546500000000)  brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr..............

                  -----------Jóvenes del mundo: he aquí vuestra divisa.-------------
9%84s&dj656wefwef8-4
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tssssssss.......    ((((((((((o)))))))))))       Atte: M.M.A, G.L.A, A.V, S.G, etc.
Desde un pasado remoto.........................

20101222

Iniciando...

tttsssssssssssss..........
tttsssssssssssssssssss..............
tssssssssssssssss..................
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krggggggggg............
36489564 / 54658921 / 5641899 /  7845654
ktsssssssssss.................
iniciando configuraciones..............tssssssss
krgggghhhhhh........ proceso uno .........activado.......
tssss........
................... proceso dos.......... activado.......
453223 / 6584217 / 6354987 / 6548 / 284
.......en espera de respuesta........
oooooooooººººººººººººººº00000000000ºººººººººººº
activado...

fin del principio............ krgk...

en espera de actualizaciones...................

alea jacta est...................!